No es que aborrezca el hecho de que estés aquí.
No es que odie verte cada mañana que despierto.
No es que deteste tu rostro en el medio día.
No es que me moleste escucharte en tus noches de conversación.
Lo que pasa es que dejaste de estar conmigo; deje de verte cada día, deje de conocerte, deje de ver tu cara; no escuche más tu voz; dejaste de serme familiar.
Lo que siento es desapego porque 5 años alejados hacen que ocurra todo eso.
Lo que pasa es que ya no te conozco, ya no te entiendo, ya no te escucho, ya no me interesas.
Y soy tu hija…eso toma tiempo, no me pidas lo que no puedo darte. No me pidas besos, no me pidas abrazos, no me pidas que te escuche, porque hace tiempo que dejaste de ser lo que más me interesabas.
Pamela Angeles