Anhelar versus Ambicionar

El otro día conversando con alguien muy especial me preguntaba, ¿Yo estoy entre lo que tu ambicionas? Yo le respondí que prefería dar esa respuesta después porque se me tomaría un tiempo argumentar lo que me preguntaba. Pues bien, ahora me tomo el momento para responder de una manera más extensa porque cuando le respondí, le dije, -si, tu estas en lo que ambiciono-, y lo hice de manera mecánica, pero recordando que esa no es la forma en cómo lo veo, ni es la palabra que uso; así pues, decidí dejarlo hasta ahí y no entrar en detalles.

El término ambicionar tiene una connotación distinta y suelo no utilizarla mucho, ya que cuando la escucho o la digo siento que transmite una energía diferente, una energía negativa, cuando la escucho me recuerda mucho la frase de Maquiavelo donde él dice, -el fin justifica los medios. Con esa alusión hago entonces mi punto.

En la mayor parte de mi vida las cosas las anhelo o las sueño. Por ejemplo, he tenido tres sueños que he anhelado mucho, los cuales he ido viviendo, el primero era ser estudiante de intercambio, el segundo trabajar para una ONG, y tercero ser una escritora que logre influenciar y ayudar en cualquier forma a aquellas personas que lean mis escritos. De esos sueños estoy en ese camino.

En el sentido de ambicionar, han sido aún pocas las cosas que he ambicionado, y lo que ambiciono es otro tipo de cosas, porque como dice Maquiavelo, el fin justifica los medios, cuando una persona para mi ambiciona, es capaz de hacer todo lo que sea con tal de obtener esa ambición. Cuando una persona ambiciona, -la mayoría de las personas lo ven de esta manera-, ambicionan una posición social, un bien material, casa, carro, joyas, lujos, poder, fama, etc. La mayoría de las personas ambicionamos cosas, y -claro está, con esto no quiero decir que no ambicione porque soy humano y como todo humano también poseo ese sentimiento.-

Ahora bien, si me  preguntaras ¿qué es lo que ambiciono?, te contestaría, -ambiciono trabajar para una ONG de carácter internacional donde la función que desempeñe me permita conocer de otras culturas diferentes a la que poseo, y ambiciono fundar una biblioteca para el liceo de mi comunidad. Ese por el momento, son las ambiciones que tengo. Todavía no ambiciono lo que comúnmente se suele querer tener,  no ambiciono un carro, no ambiciono el poder porque realmente las personas que han hecho un mayor eco en la vida no han sido los que poseen el poder y además no soy del tipo de persona que domina, soy más bien el tipo de persona que influencia, no ambiciono una casa todavía porque no poseo el dinero para tenerla, no ambiciono ganar montón de dinero porque entiendo que el dinero es un bien que se usa para las más sórdidas actividades humanas, y así es como va mi sentido de ambicionar cosas. Por tal razón te escribo, para que sepas bien la diferencia de lo que ambiciono y anhelo.

Es posible que esté en un error con no ser una mujer muy ambiciosa aún, pero a lo mejor no lo soy todavía por una razón lógica, que no he descubierto, pero que entiendo será cuando en verdad lo necesite y para aquello que lo amerite, sin olvidar que hay cosas que son más valiosas que lo que una pueda ambicionar, como lo son la vida y la dignidad humana, antes de hacer cualquier cosa por obtener lo que ambicione.

-cuando realmente tienes un sueño, el universo entero conspira para que tu leyenda personal se realice- de esa manera llegaré a vivirte tal como lo he hecho con mis otros sueños. Esa frase es de mi escritor favorito, Coelho.

Pamela Angeles

22 de abril del 2009

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s