Adversidades nos ayudan

“En la vida, enfrentarse a una cantidad moderada de adversidad puede beneficiar la salud mental y aumentar el bienestar personal, al fortalecer la adaptabilidad a las circunstancias y ayudar a desarrollar la resistencia psicológica, según sugiere el estudio de un equipo de psicólogos de la Universidad de Búffalo (UB), en Nueva York (Estados Unidos).” Por Omar Goncebat / EFE REPORTAJES, actualizado: 08/04/2011.

Estoy de acuerdo con este enunciado, puesto que mi corto tiempo de vida, he experimentado algunas adversidades, que no han sido muchas pero si han sido significativas. Las mismas me han ayudado a ser hoy en día una persona más consciente de lo que pasa alrededor de mi misma.

La primera adversidad que como niña experimente fue el hecho de tener carencias significativas de ellas materiales y seguridad afectiva.

Cuando estaba en tiempo de escuela, recuerdo un año en el que mi padre no me había proporcionado unos zapatos para iniciar la escuela. En ese tiempo recuerdo estar muy preocupada porque no sabia cómo iría a la escuela sin zapatos, mi madre junto con mi hermana mayor nos dijo, “vallan donde mi amiga Ángela y díganle si tiene un par de zapatos viejos de su hija,” fui con mi hermana y dentro de todo encontramos unos tenis deportivos, que al segundo día de estar en la escuela se rompieron. Después de ahí no recuerdo qué paso, no se quién me consiguió zapatos. Solo tengo en mi mente ese recuerdo.  En otra ocasión, recuerdo que una vez mi padre me compró un par de zapatos, creo que fueron los primeros desde que tengo uso de razón, me los puse un domingo y cruce donde mis vecinos a jugar; entré en una parte del jardín que tenia muchos matorrales a buscar una pelota con la cual jugábamos, mi pie se quedo enredado en una planta y cuando salí,  ya no tenia el zapato. Mi padre me dio una gran insultada y una paliza. Hoy en día adoro los zapatos, pero en verdad no tengo decenas de zapatos en el closet, ni los compro compulsivamente, más bien duro meses y año con un par de zapatos, un par de zapatillas, un par de sandalias.

Siento que con esa experiencia aprendí a no desear las cosas materiales a sobre manera. Al igual me gustan las cosas simples en la casa por ejemplo, no me gusta mucha decoración o muebles ostentosos, me gusta lo simple, lo minimalista.

Mi segunda adversidad.  Casi siempre mi padre no tenia  dinero para comprar merienda en la escuela en la hora del recreo, y mi hermana y yo nos íbamos sin dinero, teniendo que ver a todos los demás niños y niñas comprar merienda mientras yo no podía.  Algunas de mis  amiguitas compartían su merienda conmigo o su dinero, explicándoles que no me habían dado nada para traer. Hoy en día, soy muy dadivosa, tanto que mis amigas, amigos y familiares dicen que me paso, en lo que puedo ayudar, ayudo como pueda, donando dinero, mi tiempo o conocimiento.

Creo que esa actitud la desarrolle así, porque fueron muchas las veces que recibí ayuda de mis amigos, entonces creo que en esa medida debo devolver todo lo que me han dado.

La tercera y  última adversidad y más sobrecogedora ha sido el hecho de que mi padre fuera un padre irresponsable al punto de abandonarnos tanto a mí como a mis demás hermanos cuando éramos adolescentes. El haber pasado por esa experiencia me ha enseñado que nada es para siempre, y que en la vida la persona que más se supone debe amarte es tu padre y si esta te abandona, que no puedes esperar de las otras personas. En esa medida,  creo superar muy bien, el hecho de que cuando alguien llega y se va así no mas, no me afecta tanto.  Lo aprendí cuando mi abuelo murió, (quien en verdad representó la figura de padre en todos los aspectos.) Me afecto, pero no me aferre a ello. Entendí que la vida ha de seguir aún si falta un ser querido como ese.

Y si hoy en día puedo decir, que soy una persona que ha pasado algunas dificultades, y las mismas me han hecho ser mejor persona. No soy tan apegada a las cosas materiales como lo es el promedio de las personas. Hoy en día soy muy desprendida y cooperativa, porque no puedo olvidar todo lo bueno que otras personas me dieron.

Gracias a esas adversidades si….

Puedes leer más de este tema en: http://estilodevida.latam.msn.com/articulo_efe.aspx?cp-documentid=28300538

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One Reply to “Adversidades nos ayudan”

  1. Me gusta tu articulo, mas por que te conozco y me identifico con tus comentarios y vivencias. Sabes, hablando de zapatos te cuento que al igual que a ti a mi no me compraban muchos zapatos y un dia mi padre me regalo unos que estaban muy de moda con plataformas y en gamusa.. wow si que me gustaban.
    El primer dia estreno mi zapatos para ir a la escuela, estaba comparona.. dos dias luego de ello estoy buscando mis zapatos por doquier y nadie los habia visto, y yo no los encontraba, debajo de las camas en cada rincon y nada. No se por que en la noche me llego la idea de buscarlos el la letrina de la casa.. linterna en mano me dirijo hacia ella.. y efectivamente alla estaban en el fondo de la letrina, apenas visibles.. llore, llore y llore, pero nadie supo decir quien los lanso. Al otro dia los saque con una bara y una funda plastica, los lave con todo tipo de detergente, pero que va, el olor quedo y de pusieron tan duros que nunca los pude usar.
    Esos fueron mis por siempre preferidos zapatos. Y quien lo hizo, no lo se, mi hermanito? mi hermana? MI PRIMO? no lo se, solo se que pasarn al menos dos anos para ver unos nuevos zapatos en mis pies, pero ahora.. los compro amenudo, de todo tipos y colores.. Amo los zapatos.

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